Fuente Wikipedia: La RIAA ha estado en el corazón de la controversia sobre las aplicaciones entre pares utilizadas para compartir archivos musicales. Algunos creen que los intentos de la RIAA de defender los intereses de sus miembros son perjudiciales para los intereses de los consumidores y artistas, y sólo benefician a las grandes discográficas que comprenden la RIAA. Sus detractores afirman que la RIAA es, de hecho, un cártel que infla y fija los precios de los discos compactos de manera artificial. Estas alegaciones también subrayan que los cinco grandes (BMG, EMI, Sony, Universal Music y AOL Time Warner) distribuyen al menos el 95% de los discos musicales que se venden en todo el mundo. Con Hilary Rosen como presidenta de la asociación en el periodo 1988-2003, la RIAA ha llevado a cabo una agresiva campaña legal contra las aplicaciones P2P. La digitalización de la música y la disponibilidad de tecnologías baratas de intercambio de archivos son tecnologías disruptivas y han llevado, probablemente, a una crisis de credibilidad para la industria discográfica. Algunos creen que estas tecnologías pueden eliminar la necesidad de la distribución física de música, amenazando así la misma existencia de los grandes conglomerados que actualmente dominan el mercado y la distribución de la música. La RIAA argumenta que el intercambio no regulado de archivos es "piratería".